Bután ha asignado el 9% de su PIB a la minería de Bitcoin, aprovechando sus abundantes recursos hidroeléctricos para generar ingresos y diversificar sus reservas de divisas. El país, que en su momento llegó a poseer hasta 13,000 bitcoins, ha reducido sus tenencias a 4,000 bitcoins mediante ventas continuas. Esta medida estratégica forma parte del esfuerzo de Bután por liberarse de la dependencia económica de India y abordar su déficit en cuenta corriente, que alcanzó un máximo del 34.3% del PIB en el año fiscal 2022/23. La iniciativa, liderada por Druk Holding and Investments (DHI), tiene como objetivo utilizar el excedente de electricidad durante la temporada de lluvias de Bután para la minería de Bitcoin. Este enfoque está alineado con los valores ambientales de Bután, ya que no emite gases de efecto invernadero. A pesar de los beneficios económicos, Bután enfrenta desafíos como el alto desempleo juvenil y una diáspora significativa que busca oportunidades en el extranjero. La audaz inversión del país en la minería de Bitcoin ha mejorado su posición fiscal, pero el impacto más amplio en la sociedad butanesa sigue siendo complejo.