Betterment ha confirmado una violación de datos resultante de un ataque de ingeniería social el 9 de enero, que expuso información de contacto de clientes a través de herramientas de terceros. La brecha permitió a los atacantes enviar mensajes fraudulentos con temática de criptomonedas a un subconjunto de clientes, solicitando fondos bajo falsos pretextos. Betterment aseguró que no se comprometieron cuentas ni contraseñas de clientes. La brecha involucró acceso no autorizado a plataformas de marketing y operaciones, revelando nombres, direcciones de correo electrónico y, en algunos casos, direcciones postales, números de teléfono y fechas de nacimiento. Betterment ha contratado a CrowdStrike para un análisis forense y planea publicar una revisión posterior al incidente dentro de 60 días. El incidente subraya la vulnerabilidad de las plataformas de terceros en fintech, destacando la necesidad de medidas de seguridad robustas más allá de los sistemas centrales.