El concepto de la "línea de demarcación de tarifas ajustadas por beta", que ilustra un ángulo de 45 grados entre la ratio de gastos y la participación activa, está demostrando ser efectivo en el mercado europeo de ETFs. Este modelo, comparado con una fórmula financiera E=Mc², indica que los ETFs más exitosos se sitúan por encima de esta línea, mientras que aquellos por debajo están experimentando salidas significativas de capital. La tendencia resalta la creciente percepción de que la exposición al beta ahora se considera una mercancía, lo que lleva a los inversores a preferir ETFs que ofrecen una gestión más activa por sus tarifas.