El secretario del Tesoro, Bessent, afirmó que el dólar estadounidense sigue siendo una moneda de reserva sólida y citó el crecimiento del volumen del comercio mundial como prueba de «la credibilidad de nuestro sistema y de las medidas adoptadas por esta administración». Durante una audiencia del Congreso, Bessent afirmó que un dólar fuerte «no es un precio en una pantalla», sino un reflejo de las medidas adoptadas en materia de políticas, entre ellas la certidumbre regulatoria, fiscal, comercial y energética. Dijo que estas medidas están atrayendo billones de dólares a Estados Unidos, mientras otros países siguen aumentando sus tenencias pese a las reducciones de países como Rusia.