El gobierno municipal de Berlín enfrenta un intento de extorsión tras un ciberataque ocurrido hace dos semanas, con el presunto grupo de hackers Rhysida exigiendo 30 bitcoin, o alrededor de 2 millones de euros, a cambio de no divulgar los datos robados. La información presuntamente comprometida podría incluir registros de tramitación de infracciones y contraseñas. Las autoridades de Berlín no han confirmado el alcance total de la brecha y se negaron a comentar sobre la exigencia de rescate o la identidad del atacante por motivos de investigación. El alcalde Kai Wegner afirmó que Berlín no cederá ante la extorsión. Los principales departamentos afectados fueron los de transporte y gestión de la construcción, que fueron aislados temporalmente de la red del gobierno estatal tras el incidente.