Base ha publicado un informe post mortem sobre la interrupción de la red del 31 de enero, atribuyendo la disrupción a un cambio en la configuración de propagación de transacciones. Esto provocó la pérdida de transacciones y retrasos, ya que los constructores de bloques recuperaban repetidamente transacciones no ejecutables debido a un aumento en las tarifas base. El problema se ha resuelto mediante cambios de reversión, restaurando la estabilidad de la red. Para prevenir futuras ocurrencias, Base está optimizando su canal de transacciones, eliminando la sobrecarga innecesaria de P2P y ajustando la cola de la memoria intermedia, con una finalización esperada en aproximadamente un mes. Además, se están realizando mejoras en el sistema de alerta temprana y en los mecanismos de monitoreo de cambios.