El Banco de Rusia incluyó las criptomonedas entre los riesgos para el mercado financiero en su informe «Principales directrices para el desarrollo del mercado financiero ruso para 2027 y el período de 2028 a 2029», citando el creciente uso de activos digitales, como las stablecoins, como sustitutos de la moneda nacional. El banco central advirtió de que las inversiones en monedas digitales conllevan el riesgo de una pérdida total, sin que exista una entidad responsable ni una garantía. Señaló que las criptomonedas circulan al margen de cualquier jurisdicción, lo que debilita las restricciones y prohibiciones nacionales, mientras que la ausencia de una regulación mundial unificada crea condiciones propicias para el crecimiento del mercado clandestino. El regulador apoya establecer responsabilidad penal por organizar la circulación no autorizada de monedas digitales y responsabilidad administrativa para los participantes legales del mercado que infrinjan la normativa.