El Banco de Japón ha decidido mantener su tasa de interés de referencia sin cambios en 0,75 %, citando las continuas incertidumbres globales. La decisión se produce mientras el banco central monitorea el impacto del conflicto en Irán y el aumento de los precios de la energía en la economía mundial. Esta medida está en línea con el enfoque cauteloso del banco hacia la política monetaria en medio de condiciones internacionales volátiles.