Australia está preparada para transformar su marco regulatorio para los Intercambios de Moneda Digital (DCE) para 2026, pasando de un modelo de entrada basado en el cumplimiento a un sistema de supervisión más integral. Anteriormente, los DCE en Australia operaban bajo un régimen relativamente flexible, que solo requería el registro en AUSTRAC y la adhesión a los protocolos contra el lavado de dinero (AML). Sin embargo, el nuevo marco, que entrará en vigor el 31 de marzo de 2026, ampliará la supervisión regulatoria para incluir una gama más amplia de servicios de activos virtuales, requiriendo la aprobación previa de AUSTRAC antes de que puedan comenzar las operaciones. Las regulaciones revisadas se centrarán en asegurar que las empresas no solo se registren, sino que también demuestren capacidades sostenibles de cumplimiento. Este cambio marca una transición de la regulación posterior al evento a la regulación previa al evento, enfatizando la importancia de comprender los tipos de servicios, los flujos de fondos y las exposiciones al riesgo. Además, la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC) introducirá un marco para plataformas y custodios de activos digitales, enfocándose en la gestión de activos y la protección del cliente, integrando aún más los servicios de activos virtuales en el panorama regulatorio de los servicios financieros.