Australia ha promulgado su primera regulación integral sobre activos digitales con la Ley de Enmienda de Sociedades (Marco de Activos Digitales) de 2025, que entra en vigor el 1 de abril. La legislación exige que los intercambios de criptomonedas y las plataformas de custodia obtengan una Licencia de Servicios Financieros australiana de la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC) en un plazo de seis meses. Este nuevo marco introduce dos categorías reguladas: "plataformas de activos digitales" y "plataformas de custodia tokenizadas", que deberán cumplir con normas similares a las de corredores y gestores de fondos, incluyendo la protección de los activos de los clientes y los requisitos de divulgación. La regulación tiene como objetivo mitigar riesgos como la mezcla o apropiación indebida de los fondos de los clientes. Las investigaciones sugieren que con este marco regulatorio, Australia podría generar hasta 24 mil millones de dólares australianos anuales a partir de mercados tokenizados y activos digitales, lo que representa aproximadamente el 1% del PIB. Sin esta regulación, la contribución económica potencial sería significativamente menor, estimada en solo 1 mil millones de dólares australianos para 2030.