En un caso federal relacionado con despidos durante la era Trump, el abogado Jason Greaves admitió haber utilizado una herramienta de inteligencia artificial que generó citas legales fabricadas en un documento presentado ante el tribunal. Greaves reconoció haber empleado Claude Console de Anthropic para redactar una moción, la cual incluía citas falsas. A pesar de haber instruido a un asociado para verificar las citas, los errores persistieron, lo que llevó a una disculpa de Greaves ante el tribunal y la parte contraria. El incidente pone de relieve las preocupaciones continuas sobre la fiabilidad de la IA en la investigación legal, recordando un caso similar que involucró a Sullivan & Cromwell. Esto subraya la necesidad de supervisión humana en contextos legales de alta importancia, ya que las herramientas de IA pueden generar contenido engañoso. La industria de las criptomonedas, donde la confianza y la auditabilidad son cruciales, se ve recordada de la importancia de procesos rigurosos de verificación al usar tecnologías de IA.