Atkins ha expresado una firme creencia de que Estados Unidos tiene el potencial de convertirse en la capital mundial de las criptomonedas. Esta declaración subraya un sentimiento creciente entre algunos responsables políticos y líderes de la industria que ven a Estados Unidos como un actor clave en el panorama de activos digitales en rápida evolución. El impulso por el liderazgo en el espacio cripto se produce en medio de una competencia creciente de otros países que buscan establecerse como centros de innovación e inversión en blockchain.