Singapur ha flexibilizado las regulaciones sobre activos de cadenas públicas, con el objetivo de fomentar la innovación y el crecimiento en el sector de la blockchain. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para posicionar a Singapur como un centro líder en activos digitales. En Tailandia, las autoridades han abierto el mercado de derivados de activos digitales, brindando nuevas oportunidades para inversores y comerciantes en la región. Mientras tanto, Uzbekistán ha lanzado una zona dedicada a la minería de criptomonedas para atraer inversiones y potenciar su economía digital. Rusia está avanzando con su legislación sobre criptomonedas, promoviendo un proyecto de ley que podría moldear el futuro de las monedas digitales en el país. Por el contrario, Filipinas ha emitido advertencias contra plataformas de criptomonedas no autorizadas, enfatizando la necesidad de cumplir con la regulación para proteger a los inversores.