Los Emiratos Árabes Unidos han introducido regulaciones integrales para las finanzas descentralizadas (DeFi) y las stablecoins, marcando un paso significativo en su marco regulatorio de criptomonedas. Mientras tanto, Japón está a punto de implementar reservas obligatorias de responsabilidad para los intercambios de criptomonedas, con el objetivo de mejorar la estabilidad financiera y la protección del consumidor. En Corea del Sur, las autoridades se están preparando para imponer sanciones a los principales intercambios de criptomonedas, reflejando un endurecimiento de la supervisión regulatoria. Kazajistán está considerando una asignación sustancial de 300 millones de dólares para inversiones en criptomonedas, lo que indica un posible impulso a su mercado de activos digitales. Además, Uzbekistán avanza hacia la legalización de los pagos con stablecoins, integrando aún más las monedas digitales en su sistema financiero.