Los argentinos continúan manteniendo aproximadamente 170 mil millones de dólares en efectivo fuera del sistema bancario, ya que la Ley de Inocencia Fiscal del presidente Javier Milei no logra atraer depósitos significativos. A pesar de que la ley permite depósitos libres de impuestos de dólares no declarados, la iniciativa no ha logrado captar ni siquiera 1.000 millones de dólares en los bancos. Los analistas atribuyen esta reticencia a la desconfianza persistente desde la crisis del "corralito" de 2001, cuando los depósitos en dólares fueron convertidos forzosamente a pesos. Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, destaca el impulso económico potencial que estos fondos podrían proporcionar, pero señala que es crucial reconstruir la confianza en las instituciones financieras. Milei, quien inicialmente hizo campaña para dolarizar la economía argentina, ha retractado esta promesa, citando una preferencia entre los argentinos por el peso. La falta de respuesta a la Ley de Inocencia Fiscal subraya el escepticismo profundamente arraigado hacia las políticas financieras del gobierno.