El Consejo de Seguridad de Arbitrum ha congelado más de 30,000 ETH, valorados en aproximadamente 71 millones de dólares, tras un ataque a KelpDAO. Esta acción decisiva, ejecutada por un comité de 12 miembros elegido por los poseedores de tokens, logró evitar la transferencia de los fondos robados al moverlos a una "cartera de quema". La intervención ha generado un acalorado debate sobre los límites de la descentralización. Los defensores argumentan que la congelación fue una medida de seguridad necesaria para evitar un mayor lavado de fondos, enfatizando la importancia de contar con mecanismos para proteger el ecosistema. Sin embargo, los críticos señalan que tales intervenciones desafían el principio de "el código es la ley", ya que demuestran que un pequeño grupo puede alterar los resultados en la cadena. Arbitrum sostiene que el proceso es transparente y autorizado por la comunidad, sirviendo como una defensa crítica en escenarios extremos, con el objetivo de equilibrar la seguridad con la descentralización.