Aptos ha implementado una revisión significativa de su modelo de tokenómica, introduciendo un límite máximo de 2.1 mil millones de tokens APT. Este movimiento marca un cambio de un crecimiento con alta inflación a un sistema deflacionario destinado a garantizar la escasez y sostenibilidad a largo plazo. La Fundación Aptos ha bloqueado y apostado permanentemente 210 millones de APT, equivalentes al 18% del suministro en circulación, para actuar como una quema mientras sigue generando recompensas por staking. Además, las subvenciones ahora seguirán un esquema de adquisición basado en hitos, liberando tokens solo después de un progreso comprobado. La revisión también incluye una reducción en las recompensas anuales por staking del 5.19% al 2.6%, reduciendo efectivamente a la mitad la emisión de nuevos tokens y disminuyendo la presión inflacionaria. Las tarifas de gas se han incrementado diez veces, con todas las tarifas quemadas permanentemente para reducir el suministro en circulación. Este cambio vincula la disponibilidad de tokens con la salud y el uso de la red, creando un modelo impulsado por el rendimiento. La gobernanza comunitaria jugó un papel crucial, con la Propuesta #183 aprobada casi por unanimidad, reflejando una fuerte confianza en el nuevo modelo. Se espera que los impulsores de adopción como Decibel, el DEX de perpetuos en cadena de Aptos, contribuyan al efecto deflacionario quemando cantidades significativas de APT anualmente. Para abril de 2026, el suministro en circulación se ajustó a 795–805 millones de APT, reflejando quemas y desbloqueos tempranos. Los analistas ven estos cambios como un posicionamiento de Aptos como una red sostenible y deflacionaria, alineando el valor del token con la demanda y actividad reales.