La Fundación Algorand ha anunciado una reducción del 25 % en su plantilla, citando el desafiante entorno macroeconómico global y una caída más amplia en los mercados de criptomonedas. Esta reestructuración tiene como objetivo alinear los recursos de la fundación con sus metas a largo plazo de manera más sostenible. La decisión se produce en un momento en que el sector cripto enfrenta presiones significativas, incluido el impacto de la adopción de la inteligencia artificial en los mercados laborales. Los despidos han generado reacciones mixtas dentro de la comunidad, con algunos expresando simpatía por los afectados, mientras que otros critican el liderazgo y la gestión financiera de la fundación. La actividad en la cadena de Algorand ha disminuido, con la actividad DeFi reduciéndose a la mitad, de 80 millones de dólares a menos de 40 millones, y las tarifas diarias permaneciendo por debajo de los 50 dólares. El token ALGO también se ha visto afectado, cayendo un 10 % hasta 0,088 dólares en medio de la volatilidad del mercado tras las recientes decisiones de la Reserva Federal.