La tasa histórica de crecimiento del PIB real per cápita de Estados Unidos ha sido consistentemente alrededor del 2% anual durante más de 150 años, a pesar de los avances tecnológicos como la electrificación, las computadoras y el internet. Estas innovaciones han prolongado la tendencia de crecimiento, pero no la han acelerado. Si la inteligencia artificial resulta ser tan impactante como el internet, es posible que no impulse significativamente el crecimiento del PIB. Este escenario fortalece el caso de inversión en activos escasos como el oro y el Bitcoin, que podrían beneficiarse de un entorno de crecimiento estable.