Las ciudades chinas han introducido quioscos de barberos robotizados impulsados por IA que ofrecen cortes de cabello con precisión milimétrica. Estos quioscos utilizan tecnología de escaneo 3D para adaptar los cortes de cabello a cada cliente, proporcionando una experiencia de cuidado personal de alta tecnología. Cada sesión tiene un precio asequible de 60 yenes, lo que lo hace accesible para una amplia gama de consumidores.