El empresario australiano Paul Conyngham ha presentado un enfoque innovador impulsado por inteligencia artificial para diseñar una vacuna personalizada de ARNm contra el cáncer para su perro mascota. Diagnosticado con un tumor maligno de mastocitos en mayo de 2024, el perro se sometió a una secuenciación del genoma completo y del ARN, generando 300 GB de datos genéticos. El equipo de Conyngham utilizó chatbots de IA, incluidos ChatGPT, Gemini y Grok, para realizar un cribado de objetivos y modelado de la estructura proteica, identificando una mutación en el gen c-KIT y seleccionando siete nuevos objetivos antigénicos. La vacuna, desarrollada en colaboración con la Universidad de Nueva Gales del Sur y administrada por la Escuela de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Queensland, formó parte de un plan de tratamiento integral. Este incluía un inhibidor de tirosina quinasa y un inhibidor de PD-1, con la dosificación optimizada mediante IA. Tres meses después del tratamiento, algunos tumores redujeron su tamaño, aunque fue necesaria una intervención quirúrgica para las lesiones que no respondieron. Los expertos advierten que este caso no constituye una conclusión médica generalizable.