El sector de las criptomonedas enfrenta amenazas crecientes por parte de hackers impulsados por IA, ya que incidentes recientes destacan vulnerabilidades más allá de las explotaciones tradicionales de contratos inteligentes. Notablemente, un grupo vinculado a Corea del Norte desvió 285 millones de dólares del Protocolo Drift mediante una prolongada campaña de ingeniería social, mientras que Kelp DAO perdió 292 millones de dólares debido a una falla en un verificador único. Además, Humanity Protocol sufrió una pérdida de 30 millones de dólares por la compromisión de una clave privada. Estas brechas subrayan los riesgos persistentes de la ingeniería social, las claves expuestas y el error humano, que la IA puede explotar acelerando el reconocimiento y la identificación de debilidades operativas. Los expertos en seguridad enfatizan la necesidad de defensas robustas, incluyendo la protección de claves privadas y asegurar que los usuarios tengan interfaces confiables para verificar las transacciones.