La economía digital está al borde de un cambio transformador, ya que participantes no humanos, impulsados por la inteligencia artificial, están preparados para ingresar a los mercados financieros y otros sectores digitales a velocidades sin precedentes. Las métricas tradicionales, basadas en la actividad humana como clics y visualizaciones, están quedando obsoletas, ya que estas entidades impulsadas por IA replican y se comunican a velocidades que superan la capacidad humana. Esta rápida evolución sugiere que las estimaciones actuales del Mercado Total Direccionable (TAM) para los sectores digitales pueden estar significativamente subestimadas, ya que el ritmo del cambio se acelera más allá de los límites medibles.