EVMbench de OpenAI y Claude Code Security han logrado recientemente avances significativos en el sector de la ciberseguridad, enfocándose respectivamente en la seguridad de contratos inteligentes y de código. Estos avances han causado revuelo entre los externos a la industria, lo que ha provocado una caída en las acciones de empresas de ciberseguridad. Aunque herramientas de IA como estas se están integrando cada vez más en las prácticas de seguridad, no están exentas de fallos. Problemas como falsos positivos y detecciones omitidas requieren supervisión humana adicional, lo que resalta los desafíos continuos en la adopción de la IA. A pesar de estos desafíos, la industria de la ciberseguridad, junto con muchas otras, enfrenta una disrupción inevitable por parte de las tecnologías de IA. La clave radica en aprovechar eficazmente las capacidades de la IA para generar confianza y mantener ventajas competitivas. A medida que la IA continúa evolucionando, las industrias deben adaptarse para aprovechar sus fortalezas mientras mitigan sus limitaciones, asegurando que permanezcan resilientes en esta era transformadora.