Varias empresas han enfrentado importantes contratiempos financieros debido a errores en la facturación de tokens de IA. Un incidente destacado involucró a una empresa que gastó 500 millones de dólares en Claude en un mes tras no establecer límites de uso para sus empleados. De manera similar, un consultor australiano de IA recibió una factura de Google Cloud de 18,000 dólares de la noche a la mañana debido a una clave API expuesta, a pesar de tener un presupuesto de 7 dólares. Además, el equipo de Peter Steinberger en OpenClaw generó una factura de 1.3 millones de dólares por la API de OpenAI en 30 días, aunque esto formaba parte de un experimento interno. El cambio a modelos de facturación basados en el uso por parte de empresas como OpenAI y GitHub ha provocado un aumento de costos para los usuarios intensivos de IA. La transición de GitHub a la facturación basada en el uso, efectiva a partir del 1 de junio de 2026, ha generado rechazo entre los usuarios que enfrentan fuertes aumentos de precios. Mientras tanto, algunas empresas están desarrollando soluciones para optimizar el uso de la IA y reducir costos, como los asistentes de IA empresariales de Glean y la tecnología de enrutamiento de modelos de Factory AI. A medida que los costos de la IA comienzan a rivalizar con los gastos laborales, las empresas están reevaluando sus estrategias de IA para maximizar el valor y la eficiencia.