Los expertos predicen que para 2030, la mayoría de la fuerza laboral estará compuesta por agentes de inteligencia artificial, alterando fundamentalmente el panorama económico. Estos sistemas de IA operan a velocidades millones de veces más rápidas que los humanos, lo que lleva a lo que algunos describen como una "singularidad económica." Este término se refiere a un punto en el que los sistemas económicos y políticos tradicionales, diseñados para las capacidades cognitivas humanas, ya no pueden seguir el ritmo de los avances en IA. Las tendencias actuales indican que la IA ya está superando la productividad humana, generando más contenido escrito anualmente que todos los humanos juntos. Para 2028, se espera que la IA produzca más palabras que la humanidad desde la invención de la imprenta de Gutenberg. Este cambio sugiere que los humanos pronto podrían perder su estatus como la inteligencia dominante en la Tierra, un cambio para el cual la sociedad está en gran medida desprevenida.