El economista Jeffrey Cleveland de Payden & Rygel informa que el gasto relacionado con la inteligencia artificial está financiado en gran medida por el flujo de caja propio de las empresas, en lugar de por un endeudamiento excesivo. Cleveland destaca que el crecimiento de la deuda corporativa es moderado en comparación con períodos anteriores de expansión excesiva, lo que sugiere que el auge de la inteligencia artificial probablemente no se convertirá en una burbuja. Advierte que el verdadero riesgo para los inversores podría ser salir del tema de la inteligencia artificial demasiado pronto en lugar de entrar demasiado tarde.