Un artículo reciente sugiere que la tecnología blockchain podría haber sido diseñada para la inteligencia artificial y los robots en lugar de para los humanos. El texto argumenta que los sistemas de IA multiagente, que requieren micropagos de alta frecuencia y la ejecución compleja de contratos, no están adecuadamente respaldados por los sistemas bancarios tradicionales. La programabilidad de blockchain, la liquidación atómica y la finalización instantánea la convierten en una infraestructura ideal para los pagos entre agentes inteligentes. Esto podría mejorar la asignación de recursos, ampliar la escala de las microtransacciones y reducir el riesgo de monopolios centralizados. Sin embargo, las brechas regulatorias y cognitivas siguen siendo desafíos a corto plazo.