La integración de tecnologías de IA como ChatGPT en los procedimientos legales está generando preocupaciones significativas sobre la privacidad. Jessi Brooks destaca el potencial de que los registros de usuarios y las indicaciones ingresadas en los sistemas de IA sean accesados por las fuerzas del orden sin una orden judicial. Este problema se está volviendo cada vez más frecuente en la jurisprudencia, ya que los tribunales enfrentan las implicaciones del uso de datos de IA en contextos legales.