El analista de Citrini, Jukan, sugiere que la reciente caída en las acciones de chips de memoria no indica necesariamente un colapso de la industria. La desaceleración, influenciada por liquidaciones de fondos apalancados, también puede reflejar la anticipación del mercado sobre futuras presiones de oferta. A pesar de una escasez global de memoria que se espera dure hasta 2027, se proyecta que la tensión entre oferta y demanda se alivie para 2028, a medida que fabricantes como Samsung y SK Hynix amplíen la producción. Jukan destaca que en el mercado impulsado por la IA, los ciclos tradicionales donde los precios de las acciones de memoria alcanzan su pico dos trimestres antes podrían cambiar, con el mercado potencialmente anticipando cambios con tres a cuatro trimestres de antelación. La era de la IA podría alterar la lógica tradicional de "reducciones de precios que conducen a una caída en los ingresos", ya que el crecimiento de la demanda impulsado por las reducciones de precios podría mitigar el impacto de las caídas en el ciclo de precios. Esto podría resultar en una menor volatilidad de las ganancias y apoyar valoraciones más altas para las empresas de memoria.