El futuro de los mercados globales estará dominado por los datos requeridos por la inteligencia artificial, en lugar de los activos tradicionales propiedad de humanos, según expertos. En una discusión reciente, líderes de la industria exploraron las implicaciones de la Ley de Reed y la emergente economía invisible, destacando el potencial de un superciclo impulsado por IA para remodelar los mercados de capital. Este cambio sugiere que, aunque los datos se conviertan en la mercancía más valiosa, su impacto podría permanecer en gran medida invisible para el público en general.