Los temores relacionados con la inteligencia artificial y los resultados inesperados de ganancias están causando una volatilidad significativa en los precios de las acciones individuales, mientras que el índice S&P 500 permanece en gran medida sin cambios. Esta divergencia marca la mayor brecha en el rendimiento de las acciones desde las secuelas de la crisis financiera de 2009, según un informe del Financial Times. El entorno actual del mercado destaca el impacto de los desarrollos en inteligencia artificial y las sorpresas en las ganancias sobre el sentimiento de los inversores y las valoraciones de las acciones.