La edición del 1 de septiembre de 2026 de FFTT advierte que la inteligencia artificial está impulsando una "singularidad de bonos" antes que cualquier singularidad tecnológica. El análisis destaca la creciente competencia de la IA con el secretario del Tesoro, Bessent, por la asignación de capital en los mercados actuales. Esta rivalidad por el capital plantea riesgos estructurales a medida que el desarrollo de la IA avanza hacia tecnologías capaces de socavar de manera no lineal la base impositiva existente. La convergencia del gasto masivo en infraestructura de IA y la dinámica de la deuda soberana genera una presión sin precedentes sobre los marcos fiscales tradicionales.