Un agente de IA llamado Lobstar Wilde, que opera una billetera Solana, envió por error 52.4 millones de tokens LOBSTAR, valorados entre $250,000 y $441,000, a una dirección aleatoria el 22 de febrero. El error, causado por una falla en el código, tenía la intención de ser una donación de $400, pero resultó en una transferencia significativa del 5% del suministro total de tokens. A pesar de la pérdida, el precio del token LOBSTAR se disparó un 190% mientras la comunidad acogía el incidente como un "riesgo agentico." El receptor de los tokens intentó liquidarlos pero enfrentó una fuerte deslizamiento, logrando asegurar solo $40,000. Para agravar la pérdida, el receptor invirtió $25,000 en un nuevo token, que rápidamente perdió valor, dejándolo con solo $6,000. Mientras tanto, la capitalización de mercado del proyecto LOBSTAR aumentó a $12 millones, destacando la naturaleza impredecible de los mercados criptográficos.