Un incidente reciente que involucró una inyección de comandos en un agente de IA resultó en un robo de criptomonedas, destacando vulnerabilidades en la gestión de activos digitales. La billetera, inicialmente pensada como asociada a Grok, en realidad fue creada por Bankrbot para un usuario identificado como X, con permisos de clave privada gestionados por un servicio externo. BaseScan ha corregido desde entonces la etiqueta de la billetera, cambiándola de Grok a Bankr 1. La membresía del Bankr Club de la billetera robada fue activada mediante un mecanismo centralizado, no a través de la emisión de NFT, según confirmó Bankr. El ataque explotó las capacidades de Grok para dirigirse a Bankrbot, convirtiéndose en un caso notable de inyección de comandos. Aunque Grok estuvo implicado, no fue el actor principal en el robo.