La inteligencia artificial está cerrando cada vez más las brechas cognitivas entre las personas, especialmente en el sector de las criptomonedas. Inicialmente, el impacto de la IA variaba debido a las diferencias en las habilidades de los usuarios, lo que podía ampliar las disparidades. Sin embargo, a medida que las herramientas de IA se vuelven más accesibles e inteligentes, estas diferencias cognitivas están disminuyendo. La tendencia es evidente en la industria cripto, donde la adopción de la IA está en expansión, lo que sugiere un futuro en el que las divisiones cognitivas continúen reduciéndose a medida que la tecnología se integra más y se vuelve más inteligente.