Aave ha aceptado activos afectados por la explotación de Kelp como garantía, escalando la situación a un evento de estrés más amplio en DeFi. Esta decisión ha extendido las repercusiones más allá del incidente inicial, afectando a una gama más amplia de plataformas de finanzas descentralizadas. Esta medida destaca la naturaleza interconectada de los ecosistemas DeFi, donde las vulnerabilidades en un área pueden tener efectos en cascada en todo el sector.