En 2025, las principales economías pasaron de prohibiciones restrictivas a marcos integrados, marcando un hito regulatorio significativo para las criptomonedas. Las acciones legislativas en países como Estados Unidos han redefinido el panorama regulatorio global para los activos digitales. A pesar de los avances en regulación e innovación, el mercado cripto enfrentó tres pruebas de estrés severas, destacando sus vulnerabilidades. La industria continúa lidiando con la volatilidad inherente, fallas técnicas, apalancamiento especulativo y dependencias políticas, lo que representa riesgos continuos.