Se ha descubierto una estafa masiva de criptomonedas por valor de 123 millones de dólares en Australia, marcando uno de los casos de fraude más grandes del país. La operación ilícita involucró el lavado de fondos a través de una empresa de transferencia de dinero con licencia, lo que genera preocupaciones significativas sobre la supervisión regulatoria y las vulnerabilidades dentro del sistema financiero. Las autoridades están investigando la magnitud de la estafa y la participación de la empresa licenciada en la facilitación de estas transacciones.