El XRP de Ripple ha subido a $3.3 tras la resolución de su batalla legal con la SEC, lo que ha despertado un renovado interés institucional. Los analistas pronostican un posible rally hasta $6–$8, replicando el patrón de ruptura de 2017. La criptomoneda ha superado la zona de resistencia de $2.60–$2.80, con indicadores de momentum acercándose a máximos históricos. Para aumentar aún más el sentimiento positivo, Blue Origin ha comenzado a aceptar XRP como opción de pago, y la SEC ha aprobado la actualización de la exención de la Regulación D de Ripple. El volumen de operaciones de XRP alcanzó los $8.2 mil millones, y recuperó el nivel de soporte de $3.15, esencial para mantener su tendencia alcista. Los datos de Glassnode muestran una disminución en el número de transacciones desde mediados de julio, lo que indica que las ganancias recientes podrían estar impulsadas por operaciones de mayor volumen en lugar de un aumento en la actividad de la red.