La Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio de EE. UU. informó un aumento del 0,3 % en el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) básico para julio, alineándose con las previsiones de los economistas. Este índice, que excluye los precios de alimentos y energía, es crucial para la evaluación de la inflación por parte de la Reserva Federal. El aumento interanual fue del 2,9 %, lo que indica presiones inflacionarias continuas pero moderadas. Estas cifras sugieren un entorno económico estable, que podría influir en la Reserva Federal para mantener su enfoque basado en datos y considerar pausar las subidas de las tasas de interés. Esta estabilidad podría beneficiar a activos más riesgosos como Bitcoin y Ethereum, ya que los inversores se centran en factores específicos del mercado. Los datos del PCE básico destacan el esfuerzo continuo hacia el objetivo de inflación del 2 % de la Fed, afectando el sentimiento de los inversores y el poder adquisitivo.