El gobierno de El Salvador ha transferido 500 Bitcoin, valorados en aproximadamente 54.2 millones de dólares, a una cartera no identificada. La transacción ha generado preguntas sobre el propósito y destino de los fondos, ya que el destinatario sigue siendo desconocido. Esta acción se produce en medio de un escrutinio continuo sobre las tenencias de Bitcoin de El Salvador y su estrategia más amplia en criptomonedas.