El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años se disparó al 5.197%, su nivel más alto desde 2007, impulsado por las presiones inflacionarias y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El aumento de los precios de la energía ha contribuido a la venta masiva en el mercado de bonos, afectando a las acciones, ya que el S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq cerraron a la baja. En el ámbito político, el Senado de EE.UU. avanzó una resolución para bloquear acciones militares en Irán, destacando una resistencia creciente a pesar de la baja probabilidad de superar un veto presidencial. Mientras tanto, SpaceX supuestamente se está preparando para una posible oferta pública inicial (OPI), con Goldman Sachs contratado para asistir en lo que podría ser una cotización histórica, valorando la empresa en hasta 1.25 billones de dólares. El mercado sigue bajo presión debido a las altas tasas de interés, los riesgos geopolíticos y la creciente competencia en inteligencia artificial.