Turquía redujo significativamente sus tenencias de valores del Tesoro de EE. UU. en marzo, vendiendo casi todos sus activos previamente mantenidos. Este movimiento marca un cambio sustancial en la estrategia de reservas extranjeras de Turquía, lo que podría afectar sus relaciones económicas con Estados Unidos. La decisión se produce en medio de desafíos económicos continuos y tensiones geopolíticas, lo que lleva a Turquía a reevaluar su cartera de inversiones.