Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años han aumentado hasta alcanzar su nivel más alto desde 2007, impulsados por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y el alza en los precios de la energía. Mientras Kevin Warsh se prepara para asumir el cargo de presidente de la Reserva Federal, enfrenta presión por parte de la Casa Blanca para reducir las tasas, a pesar de que la mayoría de los funcionarios de la Fed favorecen tasas altas. En una entrevista reciente, Trump expresó su apoyo a Warsh, reconociendo la toma de decisiones colectiva del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Los analistas sugieren que la Casa Blanca se está preparando para que no haya recorte de tasas en junio, ya que las presiones inflacionarias aumentan y el mercado laboral se mantiene estable. La ex economista de la Fed Julia Coronado señaló la falta de evidencia de deflación, mientras que Michael Feroli de JPMorgan destacó los desafíos que enfrenta Warsh para abogar por recortes en las tasas. Se espera que la continua presencia del presidente saliente Powell en la Junta de la Fed limite aún más la capacidad de Warsh para cambiar la política rápidamente.