La Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, que recientemente fue aprobada por el Comité Bancario del Senado, tiene como objetivo establecer marcos regulatorios para la industria de criptomonedas en rápido crecimiento. Sin embargo, el proyecto de ley contiene cinco lagunas significativas que podrían socavar su efectividad. En primer lugar, la laguna DeFi permite que las plataformas evadan la supervisión al etiquetarse como descentralizadas, un vacío legal que los hackers norcoreanos han explotado para lavar criptomonedas robadas. En segundo lugar, la laguna "Tornado Cash" permite que las herramientas criptográficas operen automáticamente, eludiendo las normas contra el lavado de dinero. En tercer lugar, la laguna de las stablecoins permite que actores ilícitos utilicen protocolos DeFi para eludir regulaciones, lo que pone en riesgo que las stablecoins se conviertan en una herramienta para evadir sanciones. Además, la laguna jurisdiccional permite que las plataformas eviten las regulaciones estadounidenses registrándose en el extranjero, y la laguna ética genera preocupaciones sobre conflictos de interés, como se vio en un acuerdo reciente que involucró a un miembro de la familia del presidente Trump. Estas lagunas resaltan la necesidad de que el Congreso fortalezca la Ley de Claridad para proteger el sistema financiero y la seguridad nacional de Estados Unidos.