El 28 de noviembre, el banco central celebró una reunión de coordinación para reiterar que las monedas virtuales no tienen el mismo estatus legal que la moneda fiduciaria y carecen de estatus de curso legal. El banco enfatizó que las criptomonedas no deben ni pueden ser utilizadas como moneda en la circulación del mercado. Además, declaró que las actividades comerciales relacionadas se consideran actividades financieras ilegales.